De radical a libertaria: Laura Jorge y la doble vara con el Defensor del Pueblo
La concejal Laura Jorge, ahora en las filas de La Libertad Avanza, sorprendió este miercoles al declarar que el cargo del Defensor del Pueblo “está teñido de política”. Lo hizo en plena tarea como miembro de la Comisión encargada de su selección. Lo paradójico –y preocupante– no es solo lo que dijo, sino quién lo dice y desde dónde lo dice.
Jorge, que hasta hace poco militaba en la Unión Cívica Radical, un partido que históricamente defendió los organismos de control y la institucionalidad, hoy milita con total comodidad en un espacio que aboga por el desguace del Estado y no oculta su desprecio por las figuras de control. Entonces, ¿con qué legitimidad habla de “politización” en un cargo que por definición debe ser autónomo, cuando ella misma responde a una fuerza que hace de la polarización política su razón de ser?
Además, no solo cuestionó el proceso actual sino que tildó de “maniobra política y muy sucia” la posibilidad de designar un nuevo defensor bajo las reglas vigentes. ¿Dónde estaba esa preocupación institucional cuando ella misma integraba el radicalismo que avaló muchas de esas normas? ¿Desde cuándo La Libertad Avanza tiene autoridad moral para hablar de transparencia institucional, si en sus filas abundan los acomodos y los cargos otorgados a dedo?
Que la concejal Jorge busque frenar el proceso hasta marzo para “modificar los criterios de selección” suena más a una jugada especulativa que a una verdadera vocación de mejora. Lo que intenta es ganar tiempo para reescribir las reglas del juego con su bloque como mayoría, buscando instalar un perfil funcional a su nuevo espacio político.
Porque si de “cargos teñidos de política” hablamos, habría que empezar por revisar cuántos funcionarios libertarios ocupan hoy espacios por simple cercanía ideológica y no por mérito. Y si la idea es exigir independencia, sería bueno que la concejal Jorge también la aplique a sus propias decisiones y deje de utilizar las instituciones como un botín.
Al final del día, la pregunta que queda flotando es: ¿Laura Jorge realmente quiere despolitizar el cargo del Defensor del Pueblo o simplemente quiere que el nuevo titular responda a los intereses de su espacio?
