Baños para pocos: el Senado debate privilegios mientras Milei guarda silencio
Una nota interna firmada por senadores desató una ola de indignación al sugerir que se limite el uso de baños y espacios comunes a las Fuerzas de Seguridad en el Congreso.
La ministra Bullrich reaccionó con furia, pero el presidente Milei —como en tantos otros temas sensibles— optó por callar.
En medio de una Argentina golpeada por la inflación, el desempleo y una creciente conflictividad social, el Senado de la Nación vuelve a dar muestras de estar desconectado de las urgencias reales.
Esta vez, no fue por una ley polémica ni por un debate estéril, sino por un pedido que —a primera vista— parece sacado de otro planeta: una nota interna firmada por senadores solicitó restringir el uso de baños y espacios comunes a miembros de las Fuerzas de Seguridad asignados al Congreso.
El documento, dirigido a la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, solicita que se “regule” la presencia de efectivos policiales y se evite que hagan uso libre de sanitarios y otras instalaciones. La excusa: “asegurar el bienestar del personal legislativo y evitar molestias en el normal funcionamiento”.
En otras palabras, una casta cuidándose a sí misma.
La ministra Patricia Bullrich, quien viene de protagonizar varios cruces con el kirchnerismo, no dejó pasar la oportunidad y estalló en redes:
“Insólito pero real.
El kirchnerismo pidió que las Fuerzas de Seguridad no usen los baños del Senado. Ya sabíamos que no los querían… pero ni para ir al baño los dejan. Un poco de respeto y sentido común. Son los que nos cuidan todos los días”, escribió en X.
Sin embargo, lo que más llamó la atención fue el silencio del presidente Javier Milei, que no emitió opinión ni respaldo, ni siquiera simbólico, a las fuerzas de seguridad a las que él mismo ha elogiado en otros contextos.
En plena crisis institucional y con su imagen golpeada, Milei parece elegir el mutismo frente a los roces internos de su propio espacio.
Porque aunque Bullrich arremeta contra el “kirchnerismo”, lo cierto es que la nota fue firmada también por senadores cercanos a La Libertad Avanza, lo que pone en evidencia las grietas internas y contradicciones del oficialismo.
Mientras tanto, miles de argentinos no tienen agua potable, ni acceso a servicios básicos, y el gobierno nacional sigue enfrascado en absurdos debates de élite, defendiendo privilegios mientras recorta derechos.
