Diputados apuran a Milei: con apoyo de los gobernadores, la oposición busca frenar el ajuste y destrabar causas incómodas
Desde la emergencia en Bahía Blanca hasta la criptomoneda LIBRA, la Cámara baja se prepara para enfrentar los vetos, los DNU y la resistencia del Presidente al control institucional.
En un contexto de tensión creciente entre el Ejecutivo nacional y las provincias, diputados de diversos bloques opositores presentaron un pedido formal de sesión especial para el próximo miércoles 6 de agosto a las 12 horas, con un temario cargado de proyectos sensibles para el Gobierno de Javier Milei.
El pedido no sólo refleja el descontento frente al ajuste, sino también la decisión de avanzar sobre temas que el oficialismo ha intentado bloquear, como la emergencia en Bahía Blanca, la Comisión Investigadora sobre la criptomoneda $LIBRA y la revisión de varios Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU).
El documento entregado al presidente de la Cámara, Martín Menem, cuenta con el respaldo de los jefes de bloque Germán Martínez (Unión por la Patria), Pablo Juliano (Democracia para Siempre), Emilio Monzó (Encuentro Federal), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) y Sergio Acevedo (Por Santa Cruz).
En total, ya suma más de 20 firmas de legisladores decididos a forzar el debate.
Uno de los ejes centrales será la votación del proyecto para declarar zona de desastre y emergencia en Bahía Blanca, una iniciativa que ya fue aprobada por el Senado, pero que fue vetada por Milei, desatando críticas transversales. “No se puede jugar con la emergencia climática por motivos ideológicos”, advirtió uno de los firmantes. En paralelo, se buscará insistir con la emergencia sanitaria del Hospital Garrahan y el financiamiento de las universidades públicas, dos reclamos sostenidos por sectores científicos, gremiales y educativos que denuncian el vaciamiento presupuestario.
Además, la oposición quiere avanzar en destrabar la Comisión Investigadora sobre la criptomoneda $LIBRA, una estructura financiera impulsada por el oficialismo y rodeada de sospechas. Según voceros parlamentarios, la iniciativa estaría directamente frenada por sectores cercanos a la Oficina del Presidente.
El objetivo de los impulsores es “investigar los vínculos comerciales, los movimientos financieros y las implicancias institucionales” de la moneda digital, a la que varios economistas ya calificaron como un “juguete ideológico sin sustento técnico”.
En el plano institucional, también se incluyeron diversos DNU que serán objeto de rechazo. Entre ellos, el que disuelve la Dirección de Vialidad Nacional (DNU 461/2025); el que modifica el Régimen de la Marina Mercante (340/2025); el que transformó el Banco Nacional de Datos Genéticos (351/2025); el que implica la disolución de organismos de la Secretaría de Cultura (345/2025); y el que reestructura áreas del Ministerio de Economía (462/2025). Todos ellos avanzaron por decreto sin pasar por el Congreso y representan, para los bloques opositores, “una violación al equilibrio de poderes”.
Finalmente, se intentará emplazar a plenarios de comisión para abordar iniciativas con media sanción del Senado, entre ellas la distribución automática de recursos del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional a las provincias y la eliminación de fideicomisos discrecionales, impulsadas por todos los gobernadores, incluso algunos de extracción libertaria.
También figuran la emergencia en ciencia y tecnología, y el debate por un nuevo régimen de salud mental.
Lejos de retroceder, la oposición parece decidida a llevar el enfrentamiento político al recinto. Y aunque el oficialismo intenta frenar los avances a través de dilaciones reglamentarias o acuerdos bilaterales, los sectores críticos —con el respaldo de los mandatarios provinciales— ya no ocultan su estrategia: aislar a Milei en el Congreso y exhibir su resistencia a los controles institucionales.
