Espionaje estatal recargado: la SIDE de Milei ya fichó a opositores y Manes pide que investigue la Justicia
El diputado radical Facundo Manes amplió su denuncia contra el “operador estrella” Santiago Caputo tras revelarse que la Secretaría de Inteligencia (rebautizada, pero nunca depurada) elabora reportes sobre reuniones privadas, marchas de jubilados y encuentros gremiales… salvo, claro, los de La Libertad Avanza.
¿Por qué importa?
- Vuelta al “Proyecto X” con estampita libertaria: el informe filtrado –adelantado por La Nación– muestra a la SIDE siguiendo a dirigentes, sindicatos y organizaciones sociales en tiempos de recorte y conflictividad. La propia ley 25.520 prohíbe expresamente espiar por “opinión política o actividad lícita”.
- Caputo, de los pasillos a los sótanos: la central de inteligencia responde hoy a la Jefatura de Gabinete que comanda Guillermo Francos, pero la coordinación política –y el cuchillo sin mango– la lleva Santiago Caputo, el mismo asesor que en marzo acorraló a Manes en el Congreso.
- Presión judicial inmediata: la presentación encuadra la maniobra como “amenazas coactivas” (arts. 149 bis y ter, CP). Si el juzgado avanza, podrían citar tanto a Caputo como a la cúpula de la SIDE para exhibir órdenes, legajos y fuentes de financiamiento.
Lo que dice la denuncia
- Hecho nuevo: el reporte de inteligencia menciona una reunión “doméstica” entre Manes y Néstor Grindetti. “¿Cómo supieron quién entraba a mi casa?”, desafía el neurocientífico.
- Uso partidario del Estado: no hay ninguna referencia a actos, plenarios ni recaudaciones de La Libertad Avanza, lo que refuerza la sospecha de espionaje selectivo.
- Riesgo de listas negras: la SIDE también registra asambleas de la CTA, talleres de la UTEP y colectivos de jubilados que protestan por el veto presidencial. Un eventual cruce de bases con Migraciones y Afip serviría para “disciplinar” a los que marchan.
El trasfondo político
- Milei vs. Congreso: mientras el Ejecutivo mete el tijeretazo a jubilaciones y discapacidad, necesita amordazar a la oposición para sostener los vetos. El espionaje funciona como seguro de vida.
- Grieta dentro de JxC: la filtración incomoda al PRO y a los dialoguistas, que hasta aquí acompañaron la motosierra fiscal. Quedar pegados a un Watergate criollo puede costar bancas en octubre.
- ¿Nace el “SIDEGate”? Si el juez de Comodoro Py pide los discos duros, el Gobierno deberá elegir entre entregar la cadena de mandos o encubrir –y cargar con el costo político y penal.
“No van a intimidarme con carpetazos. Vamos a defender la intimidad, la democracia y el derecho de cada argentino a reunirse sin que lo espíen los servicios de inteligencia”,
Facundo Manes – Presentación judicial, 4/8/25.
El caso recién empieza, pero ya huele a la receta de siempre: usar los sótanos del Estado para tapar los agujeros de un ajuste que ni el mejor manual libertario puede maquillar.
