Atentado a Cristina Kirchner: la querella exige 15 años de cárcel para Sabag Montiel y Uliarte, acusa a Capuchetti de encubrir y denuncia que los verdaderos responsables siguen impunes
En un alegato de alto voltaje político y judicial, los abogados de Cristina Fernández de Kirchner pidieron la pena máxima prevista por la ley —15 años de prisión— para Fernando Sabag Montiel, autor material del intento de magnicidio, y para Brenda Uliarte, señalada como coautora y organizadora del ataque perpetrado el 1° de septiembre de 2022 a las puertas de su domicilio en Recoleta.
La querella solicitó la absolución de Nicolás Carrizo por insuficiencia de pruebas, pero apuntó sus cañones contra la jueza María Eugenia Capuchetti, a quien acusan de encubrir deliberadamente a los autores intelectuales y de frenar líneas de investigación que podrían haber revelado la trama política, económica y mediática detrás del hecho.
Según sostienen, la magistrada descartó pruebas, se negó a profundizar peritajes clave y desoyó indicios que vinculaban el atentado con sectores radicalizados de la oposición y con financiamiento externo. Para los representantes legales de la expresidenta, el episodio no fue un hecho aislado ni obra de “lobos solitarios”, sino parte de un plan más amplio de eliminación física, incubado en un clima de violencia política y de discurso de odio que se construyó desde ciertos medios, redes sociales y tribunas partidarias.
En su exposición, remarcaron que lo que hoy se debate en tribunales es apenas “la punta del iceberg” de un entramado mucho más complejo, cuyos verdaderos cerebros —afirman— permanecen fuera del banquillo y amparados por sectores del poder judicial. El alegato concluyó con un mensaje directo: “Si este atentado queda reducido a tres imputados, la democracia seguirá bajo amenaza”.
