Los gobernadores le quitan a Milei el control de la “caja” y avanzan en Diputados para quedarse con fondos clave
En un golpe directo al corazón del poder financiero de Javier Milei, la oposición consiguió en la Cámara de Diputados el dictamen de comisión para coparticipar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y redistribuir el impuesto a los combustibles.
La maniobra busca terminar con el manejo discrecional de miles de millones de pesos por parte del Ejecutivo, una de las principales herramientas con las que el Presidente premia aliados y castiga opositores.
El acuerdo entre bloques provinciales, peronistas y radicales dejó en claro que las provincias están dispuestas a plantarse ante la Casa Rosada.
El proyecto establece que el 100% de los ATN y un porcentaje del impuesto a los combustibles pasen automáticamente a las arcas provinciales, quitándole al Gobierno nacional la posibilidad de utilizarlos como mecanismo de presión política.
La votación en el recinto, prevista para el 20 de agosto, amenaza con convertirse en el revés más duro que haya sufrido Milei desde que llegó al poder. No solo porque impacta en su caja política, sino porque expone su creciente aislamiento en el Congreso y el rechazo transversal a su estilo de conducción.
Para los gobernadores, la disputa es mucho más que un debate fiscal: es un acto de supervivencia política y económica frente a un Presidente que ha elegido el enfrentamiento constante y el ajuste brutal como método de gobierno.
El mensaje es claro: ya no están dispuestos a tolerar la asfixia financiera como herramienta de disciplinamiento.
Si la ley avanza, será un cambio estructural en la distribución de recursos que dejará a Milei sin uno de sus principales instrumentos de control y lo obligará a enfrentar un escenario en el que el poder real de las provincias se hará sentir como nunca antes.
