Libragate: Milei acorralado por otro escándalo de corrupción en plena campaña
El Congreso avanzó con la comisión investigadora del fraude cripto que llevó la firma y el impulso del propio Presidente.
Por primera vez, Karina Milei fue citada oficialmente.
La Casa Rosada no consigue salir del pantano. Cuando todavía no logra contener el incendio por las coimas en la ANDIS, otro capítulo de corrupción golpea al corazón del oficialismo: el Libragate, la estafa cripto que Javier Milei promocionó personalmente desde sus redes y que arrasó con los ahorros de miles de argentinos.
Tras cinco meses de maniobras dilatorias del oficialismo, la oposición logró romper el bloqueo y puso en marcha la Comisión Investigadora.
El dato político que sacudió la jornada es que Karina Milei será citada por el Congreso. La hermana y mano derecha del Presidente, que ya quedó salpicada por el escándalo Spagnuolo, tendrá que dar explicaciones en una investigación formal.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y los libertarios intentaron frenar la movida denunciando un “atropello institucional”, pero terminaron aislados. “No avalamos lo que está sucediendo”, dijo el libertario Gabriel Bornoroni antes de abandonar la comisión.
El radicalismo, en cambio, decidió permanecer y avaló la designación de Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) como presidente y Juan Marino (Unión por la Patria) como secretario.
La estafa presidencial
El caso estalló el 14 de febrero, cuando Javier Milei utilizó sus redes oficiales para promocionar el token $LIBRA. En minutos, el precio se disparó y luego se desplomó, provocando pérdidas millonarias a pequeños y medianos inversores.
Se presentaron más de cien denuncias penales por estafa, asociación ilícita y violación de deberes de funcionario público.
Las pruebas revelaron que Milei se reunió previamente en Casa Rosada con los creadores del proyecto, entre ellos Julián Peh, Mauricio Novelli y el estadounidense Hayden Davis. Según los registros oficiales, el contacto lo facilitó Karina Milei, lo que explica su citación por el Congreso.
El intento del Gobierno de despegarse del fraude fue patético: una “unidad especial” de investigación creada en la Oficina Anticorrupción que duró semanas y fue disuelta sin resultados.
Un Presidente atrapado en su propia red
El Libragate no es un caso aislado. Llega en paralelo al escándalo de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad, donde audios comprometen directamente a Karina Milei y al clan Menem en pedidos de retornos a laboratorios. El “fenómeno libertario” que prometía barrer con la “casta” hoy se enfrenta a acusaciones que lo colocan como el Presidente más sospechado de corrupción de la historia reciente.
En los pasillos del Congreso, un diputado opositor lo sintetizó con crudeza:
“Milei no es víctima de operaciones, es protagonista de escándalos. No estamos ante una campaña sucia, estamos ante un Presidente sucio”.
Con la elección bonaerense a días y la nacional a semanas, el Gobierno llega golpeado, con los mercados castigando y una oposición envalentonada que huele sangre.
