Milei no frena la crisis: la inflación en alimentos volvió a pegar fuerte y los bolsillos no aguantan más
La inflación en alimentos y bebidas volvió a acelerarse en agosto y ya acumula un alza del 3%, confirmando que el modelo económico de Javier Milei golpea de lleno a la mesa de los argentinos. Las consultoras privadas como LCG y EcoGo advirtieron que los incrementos estuvieron empujados por la devaluación del peso y el salto del dólar oficial que el Gobierno dispuso a principios de mes.
Según el relevamiento de LCG, que mide más de 8.000 productos en cinco cadenas de supermercados, el aumento de punta a punta en el mes alcanzó el 3%. EcoGo, en tanto, proyecta que la inflación general de agosto podría cerrar en torno al 2,1%, con los alimentos dentro del hogar subiendo 2,3% y los consumidos fuera de casa alrededor de 3,2%.
Lejos del relato de la “estabilidad” que intenta instalar el oficialismo, los aumentos no dan tregua. Frutas (+6%), bebidas (+4,6%) y panificados volvieron a dispararse, en tanto que los lácteos y huevos apenas cedieron, pero siguen en valores imposibles para gran parte de la población.
El bolsillo popular es el que paga el costo del ajuste: una familia promedio necesita cada vez más para garantizar la canasta básica, mientras el Gobierno se concentra en desmentir los casos de corrupción que salpican a funcionarios de primera línea.
El propio informe de LCG detalla que la suba en alimentos fue “más que compensada” por bajas en algunas categorías, pero lo cierto es que los rubros esenciales —carnes, frutas y bebidas— marcan la tendencia que golpea a millones de hogares.
En paralelo, EcoGo advirtió que la inflación núcleo sigue en niveles elevados y que las medidas del Gobierno no alcanzan para contener las remarcaciones. A esto se suma la presión de los servicios, con aumentos en telefonía (+2,7%), medicamentos (+1,4%) y tecnología (+1,3%).
Mientras Milei repite que “la inflación está controlada”, la realidad en la góndola muestra otra cosa: los precios no paran de subir y la comida se convierte en un lujo.
La motosierra prometida terminó recayendo sobre las familias, mientras el escándalo de coimas en la ANDIS y el silencio del Presidente exponen un gobierno acorralado, incapaz de dar respuestas económicas y políticas.
