Tras la paliza electoral, Kicillof se consolida y Cristina le marca distancia mientras Milei tambalea
El gobernador bonaerense se convirtió en el gran ganador de la elección, mientras la expresidenta evitó comunicarse directamente con él.
En el oficialismo ya hablan de 2027 y de darle “el golpe de efecto” al Presidente, que quedó debilitado tras la derrota.
Pese al triunfo arrasador de Fuerza Patria en la provincia de Buenos Aires, Cristina Fernández de Kirchner no llamó al gobernador Axel Kicillof para felicitarlo.
El dato no pasó inadvertido: mientras el peronismo celebraba la victoria sobre Javier Milei, la expresidenta se mantuvo distante y prefirió enviar un mensaje grabado, en el que felicitó al pueblo bonaerense y cuestionó con dureza al Presidente: “Decidieron ponerle un límite a un presidente que no comprende que debe gobernar para todos”.
Fuentes del gobierno bonaerense confirmaron que Kicillof habló con gobernadores y hasta con los presidentes de Brasil y Uruguay, pero no con Cristina ni con Máximo Kirchner.
Una señal que reabre la interna peronista y marca el inicio de una disputa por la conducción del espacio.
El audio de Cristina, difundido en plena celebración, profundizó la distancia con el gobernador, que meses atrás había decidido desdoblar la elección pese a las críticas de La Cámpora. La jugada, finalmente, le dio la razón: Fuerza Patria derrotó a La Libertad Avanza por 13 puntos, con participación del 63% del padrón, ganando en seis de las ocho secciones electorales y en 99 de los 135 municipios bonaerenses.
En el entorno de Kicillof ya lo proyectan como figura nacional.
“La oportunidad es ahora. Se va a sumar a la campaña nacional, sin dudas. Es darle el golpe de efecto a Milei”, señalaron cerca del mandatario.
El propio gobernador, cauteloso, evitó hablar de 2027, pero dejó un mensaje claro: “Para ganarle a Milei vamos a tener que ser muchos más de los que somos hoy. No alcanza con lo que tenemos. Primero hay que definir el programa y después los nombres”.
Mientras tanto, la derrota libertaria en Buenos Aires dejó a Javier Milei golpeado y en el centro de las críticas. Su insistencia en profundizar el ajuste, aún después del castigo en las urnas, lo ubica frente a un panorama adverso de cara a las elecciones nacionales de octubre.
