El “retorno al crédito” de Milei: más deuda, más dependencia y el mismo cuento que ya hundió a la Argentina
Mientras el Gobierno celebra la baja del riesgo país y la emisión de un nuevo bono en dólares, vuelve a endeudar al país a tasas altas, repite la receta que ya fracasó y consolida un modelo donde los mercados ganan y los argentinos pagan la cuentadm
El Gobierno de Javier Milei salió a festejar este viernes la caída de 14 puntos del riesgo país y el “retorno a los mercados” con una nueva emisión de deuda en dólares.
Para los funcionarios libertarios es un “hito histórico”. Para la Argentina real, es el inicio de un camino demasiado conocido: más deuda para tapar deuda, más dependencia del interés internacional y ninguna solución estructural.
La Secretaría de Finanzas anunció una colocación en dólares con vencimiento en noviembre de 2029 y una tasa del 6,5% anual.
Con un país sin acceso al crédito desde hace años, Milei lo vende como un logro. Pero la verdad es más cruda: Argentina vuelve a endeudarse caro, a corto plazo y sin un plan de desarrollo que justifique asumir nuevos compromisos.
Luis Caputo, que ya endeudó al país en 2018 para luego dejar un default selectivo y una reestructuración en 2020, ahora intenta presentarse como el arquitecto del “retorno al mundo”.
Pero la realidad es que la emisión no busca mejorar nada: sirve para pagar vencimientos inmediatos —USD 4.200 millones en enero— y evitar que las escasas reservas del BCRA lleguen a niveles críticos. Es un salvavidas para el Gobierno, no para el país.
Los mercados celebran porque cobran, porque el Gobierno ajusta y porque el costo lo paga la gente. Es la misma lógica del macrismo, ahora con la estética libertaria: ajuste feroz, endeudamiento permanente y una economía atada a los caprichos de JP Morgan.
Caputo sostiene que “este es el Gobierno que más compró reservas”. Lo que no dice es que lo hizo a costa de un ajuste monumental, de caída del salario real, de recesión profunda y de un país que retrocede en derechos mientras se expone nuevamente al riesgo de otra crisis de deuda.
La baja del riesgo país es apenas un movimiento de corto plazo, un premio a la obediencia fiscal. No significa crecimiento, no significa empleo, no significa estabilidad.
Significa que los fondos de inversión ven una oportunidad de negocio mientras Milei entrega soberanía financiera con tal de sostener su narrativa.
Y mientras celebran “volver al mundo”, las provincias también se endeudan a tasas altísimas: Santa Fe a 8,1%, la Ciudad a 7,8%. En un país con la economía paralizada, los gobernadores se ven obligados a seguir el camino del endeudamiento porque no tienen apoyo del Gobierno central.
La historia es conocida: cuando un Gobierno celebra endeudarse es porque ya no tiene otra herramienta para gobernar.
Y cuando Caputo y Milei aparecen como los arquitectos de ese modelo, el resultado siempre es el mismo:
los mercados ganan, la política se arrodilla y los argentinos pagan.
