Fútbol para Todos: otro golpe a la narrativa de Milei mientras la Justicia absolvió a todos los imputados
El Tribunal Oral Federal 1 absolvió a todos los exfuncionarios y dirigentes investigados en la causa Fútbol para Todos. La sentencia expone la inconsistencia de una acusación que el gobierno de Javier Milei y sus aliados utilizaron durante años como símbolo de “la corrupción de la casta”.
El Tribunal Oral Federal 1 resolvió absolver a todos los imputados en la causa Fútbol para Todos, tras más de una hora de deliberación. Los exjefes de Gabinete Jorge Capitanich y Aníbal Fernández, los únicos que habían llegado al veredicto con pedidos de pena por parte del fiscal Miguel Ángel Osorio, quedaron también desvinculados luego de que los jueces José Michilini, Adrián Grunberg y Ricardo Basílico consideraran que la acusación no tenía sustento legal ni probatorio.
El fiscal había solicitado penas de entre 8 meses y 3 años de prisión, además de la inhabilitación para ejercer cargos públicos. Pero el Tribunal fue categórico: no hubo perjuicio para el Estado, no se verificó un circuito ilícito paralelo ni se encontraron pruebas que acreditaran maniobras fraudulentas.
La investigación, iniciada en 2014 por una denuncia de Graciela Ocaña, había derivado en allanamientos masivos a la AFA, clubes, financieras y decenas de dirigentes. Sin embargo, más de una década después, el juicio terminó confirmando lo que las defensas venían señalando: el caso fue una construcción política sin evidencia sólida.
Y es ahí donde la sentencia golpea directamente sobre el discurso oficialista.
Javier Milei y parte de su entorno habían convertido Fútbol para Todos en un emblema de “la corrupción kirchnerista” para justificar su narrativa de “la casta”. Pero la Justicia acaba de decir lo contrario:
no hubo delito, no hubo fraude y no hubo daño al Estado.
En un contexto donde el Gobierno presiona al Congreso, persigue opositores con inspecciones selectivas y defiende a funcionarios propios cuestionados por graves irregularidades, la absolución masiva deja expuesta una doble vara evidente:
mientras Milei habla de “casta” en redes, la Justicia derrumba uno de los pilares simbólicos de esa construcción.
La sentencia no solo cierra un capítulo judicial: deja al descubierto que, más allá de los slogans,
la verdadera impunidad no siempre está donde Milei señala… y a veces está donde él calla.
