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Gestión Milei: inflación descontrolada, servicios por las nubes y salarios cada vez más asfixiados

El IPC de noviembre marcó un 2,5% y confirmó una tendencia preocupante: seis meses consecutivos de aceleración inflacionaria. Desde la asunción de Javier Milei, los precios acumulan un 249%, con un impacto demoledor en los servicios, el ingreso disponible de los hogares y el poder adquisitivo de la mayoría de los argentinos.

El último dato de inflación difundido por el INDEC volvió a encender todas las alarmas sobre el rumbo económico del país.

En noviembre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 2,5%, el peor resultado desde abril y el sexto mes consecutivo de aceleración, una señal clara de que el plan económico del Gobierno nacional no logra estabilizar los precios.

Con este registro, la inflación acumula un 27,9% en lo que va del año y un contundente 249% desde que Javier Milei asumió la Presidencia.

El número no solo desmiente el discurso oficial de “inflación controlada”, sino que expone las crecientes dificultades del Ejecutivo para volver a perforar el umbral del 2% mensual, un objetivo que, según estimaciones privadas, recién podría alcanzarse en 2026.

Analistas económicos advierten que el problema no es coyuntural, sino estructural. “Es muy difícil que la inflación converja rápidamente a niveles bajos en el corto plazo.

Para los próximos meses esperamos registros en torno al 2%, y recién hacia fines de 2026 podría hablarse de una inflación anual cercana al 20%”, señalaron desde la consultora LCG.

Desde una mirada más crítica, economistas ponen en duda la credibilidad del programa libertario. Haroldo Montagú, de la consultora Vectorial, sostuvo que dentro de la lógica monetarista del Gobierno, la aceleración inflacionaria solo puede explicarse por una falla del ancla monetaria o por una caída en la demanda de dinero, es decir, una pérdida de confianza en el peso y en el plan económico. “La inflación vuelve a acelerarse incluso después de un triunfo electoral del oficialismo, lo que deja en evidencia que el problema va más allá del calendario político”, advirtió.

Servicios: el verdadero golpe al bolsillo

Los datos del Instituto Argentina Grande (IAG) reflejan con crudeza quiénes pagan el costo del ajuste. Desde noviembre de 2023 hasta noviembre de 2025, los bienes aumentaron un 213%, pero los servicios se dispararon un 356%, convirtiéndose en el principal factor de deterioro del ingreso familiar.

La apertura comercial impulsada por el Gobierno permitió moderar algunos precios de bienes importables, como indumentaria o equipamiento del hogar. Sin embargo, los servicios esenciales —prepagas, electricidad, gas, agua, transporte y alquileres— no tienen reemplazo importado y avanzaron sin freno, golpeando de lleno a trabajadores, jubilados y sectores medios.

En la misma línea, un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) mostró que siete rubros aumentaron muy por encima del promedio general durante la gestión Milei. Entre ellos se destacan los alquileres y los servicios públicos, que se consolidaron como los principales responsables del encarecimiento del costo de vida.

Menos plata en el bolsillo, más ajuste

El impacto de esta dinámica inflacionaria se refleja directamente en los hogares. Según estimaciones de la consultora Empiria, el ingreso disponible —el dinero que queda luego de pagar gastos fijos— se encuentra un 3,8% por debajo de los niveles previos a la llegada de Milei al Gobierno.

Mientras el Ejecutivo insiste en celebrar supuestos logros macroeconómicos, los números muestran una realidad muy distinta: inflación persistente, servicios impagables y salarios que no logran recomponerse. A dos años del inicio de la gestión libertaria, el ajuste sigue cayendo sobre los mismos sectores y la promesa de estabilidad continúa sin cumplirse.

Con información de Perfil

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