De Locos: era gol de Racing pero fue penal y triunfo agónico para Barracas
Martínez en la última jugada del partido a uno insultando con voz unánime a Lamolina. El árbitro estaba sacando un 0-0 muy olvidable entre Racing y Barracas cuando se le vino la noche. Literal.
El reloj ya marcaba 50 minutos del segundo tiempo cuando Maravilla Martínez había impactado un cabezazo bárbaro de gol. Era el 1-0 de la Academia. El triunfo. La historia que nunca resultó hubiese terminado también en escándalo con el VAR, porque lo iba a anular por una posición adelantada de esas que salen según cómo se quiere trazar la línea, porque a simple vista parecía habilitado. Pero no pasó. La tecnología fue un poco más atrás y encontró un penal del propio goleador a Bruera en el inicio de la jugada.
El penal de la polémica entre Racing y Barracas
Carreras, encargado del monitor, lo llamó a Lamolina para ver la jugada. Fue una polémica, cobrable solamente por VAR y si se entiende que Bruera tocó primero la pelota que el 9 de Racing. Claro que en Avellaneda nada de esto pasó. Costas se volvió loco. Salió disparado del banco para decirle de todo al árbitro y hasta darle un topetazo. Roja directa. Atrás de él sus hijos. Sosa y Arias intentaban entender lo que había cobrado. Los hinchas también habían explotado. El triunfo se escapaba como arena entre los dedos para darle paso a una derrota inesperaba, pero no injustificada. La Academia nunca jugó bien y el empate era juso. Insua terminó metiendo un zurdazo cruzado para el 1-0 del Guapo. Arias no lo hubiese atajado ni adivinando el palo porque fue muy arriba.
Más allá del escándalo del final y el enojo en Avellaneda con el árbitro, la mayor culpa de la derrota la tuvo el propio equipo de Costas. Jugó muy mal durante toda la noche. Otra vez un equipo que le cerró los espacios lo complicó. Es algo común que el técnico y sus jugadores no pueden resolver hace ya un año y medio.
Con poco, muy poco, Barracas estuvo cerca de ganarlo sin el penal. En el primer tiempo, Arias le atajó de manera brillante un mano a mano a Duarte y luego Colombo había salvado en la línea una jugada anulado por posición adelantada. Pero esto dejaba en claro que Racing no estaba bien. Un equipo con mucho poder de fuego apenas había tenido una clarísima de Solari, quien le pegó al travesaño casi abajo del arco. Y sobre el final, un aparición de Toto Fernández con un remate muy débil dentro del área.
Lo poco positivo que podrá sacar la Academia de la derrota fue el debut de Duván Vergara. El colombiano, reemplazante de Salas (hasta usa la 7), jugó un muy buen primer tiempo y luego mermó por cansancio. Pero cuando estuvo pleno mostró su técnico y buena visión de juego, algo que Racing necesita y mucho porque se convierte muy rápido en uno impaciente que abusa del pelotazo largo.
