Crece la rebelión de los gobernadores contra Milei: buscan armar una tercera vía frente al ajuste salvaje y el autoritarismo presidencial
Mientras Javier Milei continúa aislado en su torre de marfil libertaria, gobernando a fuerza de decretos, vetos y cadenas de insultos, la política real comienza a despertarse en las provincias. Un grupo cada vez más cohesionado de gobernadores avanza con una estrategia parlamentaria común y una posible tercera vía electoral de cara a las legislativas de octubre. El detonante: las amenazas del Presidente de vetar cualquier iniciativa que intente redistribuir fondos hacia las provincias o beneficiar a jubilados.
Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy) e Ignacio Torres (Chubut) encabezan esta liga de mandatarios que ya no disimula su hartazgo ante el maltrato permanente del Ejecutivo Nacional. La convocatoria es clara: frenar el vaciamiento del Estado y resistir el modelo de ajuste despiadado que Milei pretende imponer sin diálogo ni consenso.
En la reunión prevista para este martes en la Ciudad de Buenos Aires —posiblemente en las Casas de Córdoba o Chubut— también participará el exgobernador Juan Schiaretti, junto al radical Facundo Manes. La idea es articular un frente amplio, de raíz federal, que compita tanto contra La Libertad Avanza como contra el peronismo de Fuerza Patria.
El detonante: más vetos, menos República
El punto de inflexión fue la amenaza presidencial de vetar la ley que prevé redistribuir los fondos del impuesto a los combustibles y los Adelantos del Tesoro Nacional (ATN), una herramienta clave para la gobernabilidad en muchas provincias. Como si eso fuera poco, Milei también pretende vetar la ley sancionada por el Congreso que aumenta las jubilaciones y extiende la moratoria previsional. Su política de tierra arrasada no deja margen para los más vulnerables.
La rebaja selectiva de retenciones al sector agropecuario no fue otra cosa que un manotazo de marketing electoral, destinado a dividir a los gobernadores. Pero el tiro le podría salir por la culata: lo que generó fue un espacio de resistencia institucional que empieza a sumar músculo, incluso dentro del Congreso.
Una “tercera vía” con peso federal
Llaryora impulsa la conformación de una marca electoral común con el objetivo de ofrecer una tercera opción real. Con Schiaretti y Manes como caras visibles, y con posibles incorporaciones como Graciela Ocaña, Martín Lousteau y hasta sectores del PRO disidente, el espacio se prepara para presentar batalla en la Provincia de Buenos Aires, Córdoba y CABA, entre otros distritos clave.
La apuesta es ambiciosa: disputar el electorado desencantado con el extremismo de Milei y el estancamiento del peronismo tradicional. En juego hay más que bancas: está en disputa el sentido de Nación, el federalismo fiscal y la defensa de los recursos provinciales frente a un Gobierno Nacional que concentra poder y reparte migajas.
Milei, contra todos
El libertarismo gobernante parece estar en guerra con todos los actores del sistema democrático: provincias, jubilados, trabajadores, universidades, medios, sindicatos, incluso sectores del empresariado nacional. Desde su llegada al poder, Milei ha optado por el enfrentamiento permanente, promoviendo un clima de violencia verbal e institucional, despreciando el Congreso y celebrando cada veto como si fuera un acto heroico.
Pero la política no se detuvo. Y mientras en la Casa Rosada se habla de motosierra y se fustiga a “la casta”, en las provincias se construyen puentes, consensos y alternativas. La rebelión de los gobernadores no es una “traición” como dicen desde el oficialismo, sino un grito de dignidad federal frente al abuso centralista de un Presidente que gobierna como si Argentina fuera una startup sin pobres ni provincias.
