Sáenz inauguró la Terminal de Güemes y desafió al poder central: “Cumplimos cuando nos cortaron todo tipo de ayuda”
En un acto cargado de mensajes políticos y ante una multitud que se acercó para presenciar el corte de cintas, el gobernador Gustavo Sáenz dejó inaugurada la nueva terminal de ómnibus de General Güemes, una obra largamente esperada por la comunidad.
El proyecto fue financiado íntegramente con recursos de la provincia, un dato que el mandatario no dejó pasar y que utilizó para enviar un claro mensaje al Gobierno nacional, al que acusó de haber retirado todo tipo de apoyo a Salta.
“Esta obra es de los salteños y pagada por los salteños. No le debemos nada a nadie.
Cuando nos cortaron todo tipo de ayuda, cumplimos igual. Y cumplimos porque primero está Salta, siempre Salta”, afirmó Sáenz, despertando aplausos entre los presentes.
La Terminal de Ómnibus, moderna y equipada para mejorar la conectividad y comodidad de los pasajeros, marca un hito en la infraestructura de la región.
Pero el evento fue mucho más que una inauguración: se transformó en una tribuna política donde el gobernador buscó reforzar la idea de autonomía provincial y defender el derecho de Salta a no depender del centralismo porteño.
En su discurso, Sáenz no sólo celebró la finalización de la obra, sino que también aprovechó para instar a los legisladores nacionales por Salta a que “no levanten la mano para ninguna ley que vaya en contra de los intereses de nuestra provincia”.
Si bien no mencionó nombres, el mensaje fue interpretado como una advertencia directa en un contexto de tensiones con el poder central.
El gobernador también remarcó que la Terminal de Güemes es la prueba de que “cuando hay decisión política y compromiso con la gente, no hay excusas que valgan, ni promesas que se diluyan”.
Con este acto, Sáenz buscó consolidar su imagen como gestor que prioriza la provincia por encima de cualquier alineamiento partidario, en un escenario nacional marcado por la disputa de recursos y la puja por la aprobación de leyes que podrían afectar a Salta.
La flamante estación no sólo brindará mejores condiciones para el transporte interurbano y de larga distancia, sino que también representa un símbolo: el de una provincia que, según su gobernador, “no se arrodilla ante nadie y defiende su dignidad con obras concretas y no con discursos vacíos”.
