Mercados en rojo: las acciones argentinas en Wall Street se hunden hasta 11% y crece la presión sobre la economía de Milei
En una jornada negra para los activos argentinos, las acciones de empresas nacionales que cotizan en Wall Street registraron este jueves caídas de hasta el 11,7%, en un clima de creciente desconfianza hacia la estrategia económica del Gobierno de Javier Milei.
El desplome estuvo liderado por el sector bancario, con Supervielle en el tope de las pérdidas (-11,7%), seguida por Galicia (-5,8%) y Macro (-5%).
La ola vendedora no se limitó a las acciones. Los bonos en dólares también retrocedieron y el riesgo país escaló hasta los 722 puntos básicos, mientras que en la Bolsa porteña el índice S&P Merval se derrumbó 5,4%.
El malhumor de los mercados se intensificó tras la última licitación de deuda en pesos, en la que el Gobierno solo logró renovar el 61% de los $15 billones que vencían. El resultado dejó un importante excedente de pesos circulando, lo que obligó al Banco Central y al Tesoro a anunciar medidas de urgencia para absorber liquidez y contener la presión sobre el dólar.
El economista Gustavo Ber explicó que los inversores “intentan interpretar y evaluar las implicancias de los cambios en la estrategia financiera” del Gobierno, en medio de un giro constante en las políticas de tasas y colocaciones de deuda.
Si bien el contexto internacional no favoreció —Wall Street también operó en baja tras un informe de inflación mayorista en EE.UU. que redujo las expectativas de un recorte de tasas por parte de la Fed—, el golpe más fuerte provino de la incertidumbre interna.
La inestabilidad en la deuda en pesos y la dependencia de tasas de interés extraordinariamente altas para sostener el tipo de cambio generan dudas crecientes sobre la sustentabilidad del plan de Milei.
En el mercado cambiario, el dólar oficial retrocedió $15 y cerró a $1310 en el Banco Nación, mientras que el mayorista se ubicó en $1298. Los dólares financieros operaron en alza: el MEP llegó a $1324,73 y el contado con liquidación a $1325,22. El blue, en tanto, cayó levemente a $1330.
Pese a la aparente calma cambiaria, los operadores advierten que esta estabilidad depende de tasas reales elevadas, y que cualquier flexibilización podría disparar nuevamente la demanda de divisas.
“La pregunta es qué pasará cuando aflojen las tasas y se reduzca la oferta de dólares; ahí podría reactivarse la dolarización electoral”, advirtió Ber.
En este contexto, el discurso del Presidente sobre la fortaleza de su plan económico choca con la realidad de los mercados, que parecen enviar un mensaje claro: la confianza se gana con consistencia y previsibilidad, no con volantazos.
