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Del “no hay plata” al “pasa la coima”: escándalo en PAMI y ANSES de Chaco salpica a La Libertad Avanza

El partido que llegó al poder con la motosierra en alto y la promesa de “terminar con la casta” vuelve a estar en el ojo de la tormenta por un nuevo escándalo de corrupción.

Esta vez, en el corazón del Chaco, donde dirigentes libertarios aparecen acusados de armar afiliaciones truchas y pedir coimas a médicos y prestadores para mantenerlos en la órbita del PAMI y la ANSES.

La investigación, que lleva adelante la Fiscalía Federal de Resistencia a cargo de Patricio Sabadini, ya no se limita a rumores: hay testimonios concretos, pruebas documentales y hasta contratos que contradicen las defensas de los señalados.

Afiliaciones falsas: el método express de la “anticasta”

Según se estableció en la causa, el presidente de LLA Chaco y delegado regional de ANSES, Alfredo “Capi” Rodríguez, habría utilizado bases de datos oficiales para afiliar al partido a personas vulnerables, sin que éstas firmaran nada.

Entre los casos denunciados: una mujer de 75 años con Parkinson, un hombre analfabeto de 71 años, otro que quedó postrado tras un ACV y hasta un jubilado artesano peronista de toda la vida. Todos coincidieron en lo mismo: nunca firmaron ni dieron su consentimiento.

Las planillas estaban acompañadas por fotocopias de DNI, certificadas por Rodríguez, y jóvenes militantes libertarios eran convocados para falsificar firmas. Hasta ahora, suman 56 documentos con irregularidades, y Rodríguez fue citado a indagatoria para el 28 de agosto por la jueza federal Zunilda Niremperger.

El “peaje” de la salud: coimas en PAMI

Pero el capítulo más escandaloso de la trama es el que involucra directamente a la salud pública. Dos médicos declararon ante la Justicia que, a través de intermediarios, tanto Rodríguez como Alfredo Moreno —tesorero de LLA Chaco y coordinador administrativo del PAMI local— les pidieron dinero para mantenerlos como prestadores del organismo.

Santiago Romero, gerente general del Colegio Médico Gremial, relató que en enero recibió a supuestos emisarios de Moreno y Rodríguez, quienes le exigieron 100 mil dólares para garantizar las “cápitas” del PAMI. “Les dije que se manden a mudar”, declaró.

Otro testimonio, el del director del Sanatorio Palacio, José Ceferino Uriona, fue igual de contundente: “Me dijeron que el 20% de lo que facturábamos debía reintegrarse. Yo les dije que sí, pero jamás pagué un centavo. Ese dinero era para sostener al partido, para la campaña”.

El telón de fondo: negocios y contradicciones

Moreno, pieza clave del escándalo, no solo está acusado de coimas y afiliaciones falsas. También enfrenta sospechas de incompatibilidad por manejar una empresa de turismo, Sakura, que presta servicios al PAMI. El jueves pasado, la Justicia allanó la firma y encontró un contrato de alquiler firmado por el propio Moreno como “codeudor solidario y principal pagador”. Algo difícil de justificar para alguien que insiste en que “no tiene nada que ver con la empresa”.

El discurso vs la realidad

Mientras la Justicia avanza, el contraste con la retórica oficial es inevitable. Milei llegó a la Casa Rosada prometiendo dinamitar la corrupción, gritando contra la “casta parasitaria” y jurando transparencia total.

Hoy, a menos de un año de gobierno, su propio espacio acumula denuncias en ANDIS, PAMI, ANSES y hasta en contratos de cripto y medicación.

En paralelo, el presidente guarda silencio. Prefiere blindar a su hermana Karina con retuits y slogans como “Siempre con El Jefe”, como si el país entero fuera una peña libertaria.

Pero el ruido no se apaga: los casos se acumulan, los testimonios son cada vez más graves y la Justicia avanza. La motosierra, al final, parece haber encontrado un uso inesperado: recortar la ética para abrirle camino a las coimas.

Con información de Página 12

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