El “show” de Milei en Lomas terminó en caos y evacuación: piedrazos, insultos y retirada anticipada
Lo que debía ser una demostración de fuerza en plena campaña se convirtió en una escena de huida.
Javier Milei llegó a Lomas de Zamora con su clásica consigna de “kirchnerismo nunca más”, pero apenas pudo mostrarse unos minutos: piedrazos, botellazos y gritos de repudio forzaron a evacuarlo junto a toda su comitiva en un operativo que dejó en evidencia la tensión política y el malestar social que lo rodea.
Milei había desembarcado con Karina, José Luis Espert y Sebastián Pareja, en una camioneta blanca desde donde saludaba como si se tratara de un líder indiscutido.
Pero la postal triunfal duró poco: las agresiones lo obligaron a refugiarse en un vehículo cerrado, mientras sus aliados se dispersaban de manera caótica. Espert incluso terminó escapando en moto, un detalle que graficó mejor que nada la desorganización del acto.
El episodio llegó después de días en los que el Presidente intentó desviar la atención de los audios de Diego Spagnuolo —que lo comprometen a él y a su hermana Karina en una red de presuntas coimas— acusando a su exfuncionario de “mentir”.
El discurso de “perseguido” contrastó de lleno con la realidad: en Lomas no se escucharon aplausos, sino piedras.
Federico Otermín, intendente local, no dejó pasar la oportunidad: “Nada más casta que aparecer para una foto días antes de las elecciones. Nos encantaría que venga a laburar, a inaugurar una obra o ayudar a alguien”, lanzó.
La caravana suspendida se suma a otros actos recientes en los que Milei debió enfrentar insultos y protestas.
Lo que debía ser una campaña de consolidación se parece cada vez más a un vía crucis, donde el Presidente pasa de predicar contra la “casta” a tener que ser rescatado por sus custodios.
