El Presupuesto 2026 promete “milagros” de Milei, pero gobernadores y economistas desconfían de sus números
El Presidente anunció equilibrio fiscal, baja de la inflación y crecimiento sostenido, aunque desde las provincias y el mercado advierten que se trata de estimaciones poco realistas en un país con caída del consumo y tensión social.
En cadena nacional, el presidente Javier Milei presentó este lunes el proyecto de Presupuesto 2026, cargado de proyecciones optimistas que, según él, marcarán el inicio de una etapa de “crecimiento sostenido y disciplina fiscal”.
Entre las metas oficiales, el Gobierno aseguró que la inflación cerrará este año en 24,5 % y que bajará a 10,1 % en 2026. Además, proyectó un dólar oficial a $1.423 y un superávit primario equivalente al 1,5 % del PBI.
Sin embargo, las previsiones rápidamente fueron puestas en duda por gobernadores, analistas y legisladores opositores. “Hablan de equilibrio y superávit, pero la realidad es que las provincias no reciben los fondos prometidos y la economía real sigue estancada”, cuestionó un mandatario del norte argentino en diálogo con medios locales.
El contraste con el mercado también es evidente: mientras la Casa Rosada proyecta un dólar en torno a $1.423 para diciembre de 2026, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central lo ubica en $1.604.
“El Gobierno dibuja números para sostener un relato, pero los precios y el consumo muestran otra película”, advirtió un economista consultado.
Ajuste con maquillaje social
Milei intentó mostrar sensibilidad al anunciar aumentos en partidas sociales, educativas y de salud: jubilaciones +5 %, salud +17 % y educación +8 %. También prometió fondos adicionales por 4,8 billones de pesos para las universidades nacionales.
Sin embargo, desde la oposición señalaron que se trata de “promesas de papel”, difíciles de cumplir en un esquema de ajuste generalizado.
“Las universidades siguen funcionando al límite, los hospitales están desfinanciados y los jubilados apenas sobreviven.
Los anuncios del Presidente son titulares, no realidades”, cuestionó un diputado opositor.
Provincias en alerta y Congreso dividido
El Presupuesto llega en un momento de alta tensión con los gobernadores, tras el veto presidencial a la distribución automática de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Mandatarios como Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo advirtieron que “ya no hay confianza” y que el Ejecutivo “incumplió todos los acuerdos previos”.
En el Congreso, el jefe del bloque radical, Eduardo Vischi, anticipó que buscarán rechazar los vetos de Milei. “Si el Gobierno no respeta la ley, se va a desgastar su legitimidad con la gente”, señaló.
¿Crecimiento o espejismo?
Milei aseguró que la economía crecerá 5 % en 2025 y a un ritmo anual sostenido de entre 7 % y 8 % a partir de 2026, algo que los especialistas consideran inverosímil. “Es imposible que haya expansión si la gente pierde poder adquisitivo, las tarifas siguen subiendo y el crédito no existe”, subrayó un consultor económico.
Con un dólar paralelo que ya roza los $1.500 y un consumo que no repunta, el Presupuesto 2026 aparece más como una jugada política para sostener el discurso presidencial que como un plan económico viable. Para las provincias y para buena parte de la oposición, Milei vende ilusiones mientras la crisis social y económica se profundiza.
