Milei reunió a 20 gobernadores en la Casa Rosada y dejó afuera a los opositores
El Presidente encabezó un encuentro junto a todo su Gabinete para buscar respaldo a las reformas laboral, tributaria y al Presupuesto 2026. Kicillof, Insfrán, Quintela y Melella no fueron convocados.
En una jornada cargada de expectativa, el presidente Javier Milei encabezó una reunión en la Casa Rosada con 20 gobernadores y la totalidad de su Gabinete nacional, en lo que fue leído como un intento por conseguir apoyo político a las reformas estructurales que impulsa el Gobierno: la reforma laboral, la reforma tributaria y el Presupuesto 2026.
Sin embargo, el encuentro también dejó expuesta la falta de diálogo con los mandatarios provinciales opositores, ya que Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego) no fueron invitados.
Desde el entorno presidencial justificaron la exclusión alegando que “no están dispuestos al consenso”, aunque en los hechos la decisión confirma el estilo confrontativo y excluyente con el que Milei maneja la relación con los gobernadores.
Entre los primeros en arribar a Balcarce 50 estuvieron los mandatarios patagónicos Ignacio Torres (Chubut) y Claudio Vidal (Santa Cruz), quienes mantuvieron una charla previa con el jefe de Gabinete Guillermo Francos.
Cerca de las 17 llegaron los restantes gobernadores, entre ellos Gustavo Sáenz, de Salta, quien mantiene un vínculo institucional con la Casa Rosada pero no oculta sus diferencias con la política económica centralista del Gobierno nacional.
Por decisión del propio Milei, al encuentro asistió todo el Gabinete, no solo los ministros encargados del diálogo con las provincias. Estuvieron presentes Francos, Luis Caputo (Economía), Lisandro Catalán (Interior), Karina Milei (Secretaría General), Patricia Bullrich (Seguridad), Luis Petri (Defensa), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado), Mariano Cúneo Libarona (Justicia), Sandra Pettovello (Capital Humano), Mario Lugones (Salud) y el vocero Manuel Adorni.
La Casa Rosada busca cerrar la jornada con una foto política junto a los mandatarios presentes, que será utilizada como señal de respaldo institucional al Gobierno. Sin embargo, el gesto de dejar fuera a cuatro provincias enteras vuelve a encender el debate sobre el carácter federal de una administración que pregona el diálogo, pero avanza solo con los que piensan igual.
