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Con Javier Milei los salarios están aún peor que en 2023: los trabajadores perdieron más de 5,5% de poder adquisitivo

A pesar de que el Gobierno insiste en celebrar la baja inflacionaria —que incluso volvió a repuntar en los últimos meses— los datos oficiales muestran una realidad muy distinta para los trabajadores argentinos.

Según el INDEC, los salarios registrados, tanto públicos como privados, perdieron 5,5% de poder adquisitivo desde que Javier Milei asumió la presidencia, una caída que se profundiza cuando se utilizan mediciones más actuales de inflación.

El informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) confirma que en septiembre los salarios privados crecieron apenas 1,4% frente a una inflación del 2,1%, lo que se traduce en una caída real del 0,7%. En el sector público, la situación es todavía más dramática: los sueldos perdieron 0,9% solo en septiembre y están 14% por debajo de noviembre de 2023, antes del cambio de gobierno.

El ajuste más severo recae sobre los trabajadores del Estado nacional, cuyos salarios, según CEPA, se desplomaron casi 33% en términos reales en apenas diez meses del gobierno libertario.

Las provincias mostraron una caída promedio del 6,3%, pero el derrumbe general del sector público es contundente.

El Gobierno utilizó una estrategia clara: primero licuar salarios y jubilaciones con inflación, y luego anclar aumentos al IPC, garantizando que lo perdido nunca se recupere. Al mismo tiempo, la Secretaría de Trabajo prácticamente bloquea paritarias que superen el 1%, pese a que la inflación mensual es más del doble.

El deterioro sería todavía peor si se calculara la inflación con una canasta actualizada. La actual —que data de 2004/05— casi no considera servicios esenciales como luz, agua, gas o alquileres, que fueron los rubros que más aumentaron durante la gestión Milei. Con una canasta ajustada, los salarios registrados habrían perdido cerca del 15%, casi el triple de lo que reconoce el IPC oficial.

El propio INDEC admitió que la canasta está desactualizada y prometió corregirla con datos de 2017/18, pero la actualización llegará recién en 2026. Para entonces, el Gobierno ya habrá atravesado dos años completos utilizando un índice que subestima el impacto del tarifazo y permite mostrar una inflación más baja de lo que siente la gente.

Mientras Milei festeja números de Excel, la realidad es simple:
los trabajadores argentinos hoy viven peor que antes de su llegada a la Casa Rosada, con salarios más bajos, servicios más caros y un poder adquisitivo devastado.

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