Santilli habla de “diálogo”, pero el Gobierno ya tiene su reforma laboral escrita… y no es para proteger a los trabajadores
Diego Santilli salió a ponerle tono “moderado” a un proyecto que el Gobierno viene cocinando en silencio. Dice que habrá “diálogo”, que “no afectará derechos” y que “la modernización laboral” beneficiará a los que hoy están afuera.
Pero sabemos dos cosas:
- El plan real fue escrito por las corporaciones, no por trabajadores.
- Cuando Milei habla de “modernizar”, siempre significa flexibilizar, precarizar o eliminar derechos.
El ejemplo de Vaca Muerta es revelador. Sí, hubo inversión. Sí, se multiplicó el empleo.
Pero también hubo:
- jornadas más largas
- salarios “acordados” por productividad
- condiciones más laxas en seguridad
- y un sindicato debilitado
Ahora quieren convertir ese modelo en la regla nacional.
Santilli intenta suavizar el discurso que Milei no puede sostener sin insultar. Habla de “diálogo” y “consenso” mientras el Presidente califica a los gremios como mafias y a los trabajadores como privilegiados.
La pregunta es simple:
¿Qué reforma laboral nace bien cuando el Gobierno no se sienta con sindicatos, sino con techos salariales del 1% y paritarias pisadas?
Santilli dice que no van a quitar derechos.
Milei dice que los derechos son “trabas”.
Adorni dice que no van a homologar aumentos.
Sturzenegger dice que hay que ir a “indemnización cero”.
El mensaje es claro:
Lo que se está cocinando no es modernización. Es retroceso.
Eso sí:
Lo van a vender como “libertad”.
Pero será libertad para despedir barato y contratar sin límites.
