La pobreza no afloja: una familia necesita más de $1.250.000 para no caer en el abismo
Los números del INDEC son un golpe seco a la realidad: en noviembre, la Canasta Básica Total subió 3,6% y una familia tipo necesitó $1.257.329 para no ser pobre.
Mientras tanto, la Canasta Básica Alimentaria aumentó 4,1%, profundizando la indigencia.
Lo más grave es que la canasta crece más rápido que la inflación general del mes, mostrando que el ajuste no solo no ordena la economía, sino que estrangula a los hogares.
Las familias corren detrás de precios que no paran de subir, mientras los ingresos se quedan quietos.
La realidad es una sola: con estos valores, miles de argentinos quedan todos los meses un poco más afuera. Una economía que no protege a la gente termina siendo una máquina de fabricar pobreza.
