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Bullrich celebró la captura de Maduro mientras Milei se alinea sin matices a la política exterior de EE.UU

La senadora nacional Patricia Bullrich celebró la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y calificó la jornada como un “día histórico para Latinoamérica”, en una postura que expone con claridad el alineamiento automático del Gobierno de Javier Milei con la política exterior de los Estados Unidos, aun frente a escenarios de extrema gravedad institucional y militar.

A través de un mensaje en la red social X, la ex ministra de Seguridad festejó el anuncio realizado por el presidente estadounidense Donald Trump, y recordó que durante su gestión la Argentina declaró al Cartel de los Soles como organización terrorista, reforzando un discurso de confrontación que omite deliberadamente los riesgos de validar acciones militares unilaterales en la región.

Bullrich sostuvo que el régimen venezolano es una “estructura criminal liderada desde el poder” y celebró la captura de Maduro como un avance hacia la libertad. Sin embargo, sus declaraciones se producen en un contexto donde la legalidad internacional del operativo es severamente cuestionada, incluso por potencias como Rusia y China, que denunciaron ante la ONU un “secuestro” del mandatario venezolano.

El respaldo explícito del oficialismo argentino a la ofensiva estadounidense deja en evidencia una política exterior subordinada, sin matices ni defensa del principio histórico de no intervención, que durante décadas fue una bandera de la diplomacia argentina. Lejos de una posición soberana o equilibrada, el gobierno de Milei opta por aplaudir bombardeos, capturas extraterritoriales y acciones militares, mientras guarda silencio frente a sus consecuencias humanitarias y políticas.

“Hoy es un día histórico. Está llegando la paz y la libertad a Latinoamérica”, afirmó Bullrich. No obstante, la realidad muestra una región al borde de una escalada bélica, con civiles afectados, infraestructura destruida y una institucionalidad internacional puesta en jaque, elementos que el discurso libertario evita mencionar.

Mientras Milei celebra en redes sociales con consignas ideológicas y frases de marketing político, Argentina queda nuevamente alineada a intereses externos, renunciando a cualquier rol de mediación regional o defensa del derecho internacional. Una postura que puede generar aplausos en Washington, pero que debilita la autonomía política del país y lo expone a un escenario internacional cada vez más volátil.

Lejos de promover la paz, el Gobierno nacional parece cómodo en la lógica de la confrontación global, replicando consignas ajenas y relegando una vez más los intereses estratégicos de la Argentina en nombre de una ideología que confunde libertad con subordinación.

Con información de Noticias Argentinas

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