CUIDADO CON LOS JUICIOS MEDIÁTICOS Y LAS CONDENAS SIN PRUEBAS
En las últimas horas comenzó a circular en redes sociales una publicación que acusa al conocido como “Brujo Yatiri” de estafar a personas mediante rituales supuestamente falsos. Sin embargo, es importante poner paños fríos y actuar con responsabilidad.
Las acusaciones que circulan provienen exclusivamente de comentarios en Facebook, sin denuncias judiciales conocidas, sin identidad comprobada de los denunciantes y sin pruebas concretas presentadas ante la Justicia. En un Estado de Derecho, nadie puede ser condenado solo por testimonios anónimos en redes sociales.
Además, quienes acuden a prácticas espirituales, rituales o creencias alternativas lo hacen de manera voluntaria, desde una convicción personal. Estas prácticas forman parte de expresiones culturales y espirituales que, nos gusten o no, no constituyen delito por sí mismas. Que una persona no obtenga el resultado que esperaba no convierte automáticamente al otro en un estafador.
También resulta grave que se publique una dirección exacta, exponiendo a una persona al escrache, al hostigamiento y a posibles situaciones de violencia, algo que ya ha demostrado consecuencias irreparables en otros casos.
Si alguien considera haber sido víctima de una estafa, el camino correcto es la denuncia judicial, no el linchamiento digital. Las redes sociales no investigan, no juzgan ni garantizan el derecho a defensa.
Defender la libertad de expresión no implica avalar la difamación.
Defender a las posibles víctimas no implica violar la presunción de inocencia.
Antes de compartir, acusar o condenar, es fundamental preguntarnos: 👉 ¿Hay pruebas? 👉 ¿Hay denuncia formal? 👉 ¿O solo estamos amplificando una versión sin sustento legal?
La prudencia, la responsabilidad y el respeto también son valores que como sociedad debemos cuidar.
