León XIV improvisa una oficina en el hospital mientras los médicos ponen en duda su viaje a Sudamérica
Apenas unas horas después de pasar por el quirófano para la extirpación de un tumor pulmonar, el papa León XIV decidió transformar su habitación del décimo piso del hospital Gemelli en una sede paralela del Vaticano. Lejos de entregarse al reposo absoluto, el pontífice ya volvió a concelebrar misa y reactivó la maquinaria de la Santa Sede al reunirse con el arzobispo Paolo Rudelli, su virtual jefe de gabinete.
Sin embargo, mientras Roma respira aliviada por los buenos partes médicos, una luz de alarma se encendió sobre su inminente gira por Uruguay, Argentina y Perú: los cirujanos advierten que la presurización de un vuelo transatlántico podría colapsar su pulmón operado, dejando el esperado viaje sudamericano atado a una estricta autorización clínica.
Al respecto, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, intentó llevar tranquilidad al asegurar que “si todo va bien y la situación se desarrolla como se predijo inicialmente, el viaje se llevará a cabo”, aunque dejó la decisión final en manos de los especialistas. La alerta médica no es menor: en diálogo con la agencia ANSA, el cirujano Edoardo Mercadante advirtió que las fluctuaciones de presurización en la cabina de un avión podrían provocar que cualquier resto de aire en el tórax se expanda, desencadenando “el colapso del pulmón” recién operado.
Más allá del parte médico alentador, esta repentina hospitalización despertó un fantasma histórico que incomoda a la cúpula eclesiástica. El episodio dejó en evidencia un temido vacío normativo en las reglas de la Iglesia: si bien existen protocolos clarísimos para actuar ante la muerte, la renuncia o incluso el encarcelamiento de un Papa, no hay ninguna regla específica que indique cómo proceder si León quedara en coma o gravemente incapacitado, un escenario de pesadilla que obligaría a la institución a funcionar prácticamente en “piloto automático”.
Mientras tanto, la diplomacia internacional sigue atenta a la evolución del pontífice y los mensajes de apoyo continúan llegando a la clínica romana. A través de la agencia oficial Wafa, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, le hizo llegar sus saludos en nombre de su pueblo y destacó la necesidad de que León XIV recupere sus fuerzas para continuar con su “misión humanitaria y espiritual de promover la paz, la justicia, la verdad y la fraternidad entre los pueblos del mundo”.
La Santa Sede informó este jueves que los controles de rutina arrojaron resultados normales y que una radiografía de tórax permitió constatar una buena recuperación del órgano intervenido.
El nuevo parte médico lleva las firmas de Luigi Carbone y Stefano Margaritora y fue difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El documento detalla los avances del pontífice durante el segundo día posterior a la cirugía, tanto en los estudios de seguimiento como en la recuperación de sus actividades cotidianas.
“La radiografía de tórax ha mostrado una buena recuperación del pulmón operado”, señalaron los profesionales. También precisaron que León XIV pudo desenvolverse de forma autónoma y que la sesión de fisioterapia incluyó ejercicios motores completos. La evaluación general del equipo indica que el posoperatorio transcurre con normalidad.
Cómo fue la operación del papa León XIV
La intervención se realizó el martes en el hospital romano para extirpar un nódulo pulmonar. Según el comunicado oficial difundido después del procedimiento, los cirujanos retiraron el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica videoasistida. El examen histológico efectuado durante la operación confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, que ya se sospechaba a partir de los estudios preoperatorios.
La cirugía duró aproximadamente 90 minutos, aunque el pontífice permaneció unas tres horas en el quirófano. Los médicos informaron que el procedimiento se completó de acuerdo con lo previsto y sin complicaciones. Después, León XIV despertó sin dificultades y regresó a su habitación en la décima planta del Gemelli, tras un breve período de observación.
La comunicación vaticana explicó que la extirpación buscó retirar por completo el tumor detectado. También indicó que, durante los días siguientes, se realizarían controles posoperatorios y análisis del material extraído. La previsión inicial de internación fue de aproximadamente una semana, sujeta al seguimiento de su evolución.
Los primeros avances durante la internación
El miércoles 14 de octubre, el primer boletín detallado sobre el posoperatorio ya había informado resultados favorables. Los análisis de sangre y la radiografía de tórax de esa jornada mostraron valores dentro de los parámetros esperados para el tipo de intervención realizada, según los profesionales responsables de su atención.
Durante ese día, el Papa comenzó a caminar por su habitación y a realizar fisioterapia respiratoria. Además, retomó su alimentación habitual y pudo desayunar y almorzar. Esos avances precedieron al informe de este jueves sobre su autonomía para las actividades diarias.
El director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, comunicó también que el pontífice se encontraba de buen ánimo. Por la tarde del miércoles, León XIV concelebró una misa en un espacio acondicionado especialmente en la décima planta del hospital.
En la actualización de la mañana del jueves, anterior al nuevo boletín médico, el Vaticano había señalado que el Papa pasó bien la noche, se levantó y desayunó. El parte posterior amplió esa información con los resultados de los estudios y los detalles de la rehabilitación.
FUENTE : PERFIL
