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El FMI define un giro clave y el Gobierno apura garantías para llegar a 2027 con “colchón”

El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) tratará este jueves la segunda revisión del acuerdo vigente con la Argentina, un paso decisivo para habilitar un desembolso de USD 1.000 millones que ingresaría a las reservas del Banco Central. El dato fue anticipado por el viceministro de Economía, José Luis Daza, después de que el organismo y el Gobierno cerraran a mediados de abril un entendimiento técnico sobre el cumplimiento de metas.

“Hoy va a directorio la segunda revisión del FMI”, dijo Daza en diálogo con un canal de streaming. La vocera del Fondo, Julie Kozack, ya había confirmado que la junta ejecutiva analizaría el caso argentino durante esta semana, aunque no había precisado la fecha.

La revisión se encuadra en el programa de facilidades extendidas firmado en abril de 2025 por USD 20.000 millones, que prevé controles periódicos sujetos al cumplimiento de objetivos fiscales, monetarios y de acumulación de reservas. Si el board aprueba el trámite, la Argentina habrá recibido cerca del 80% del total pactado con el organismo durante la gestión de Javier Milei.

Reservas, déficit cero y metas bajo revisión
La negociación técnica se concentró en dos variables sensibles: la acumulación de reservas y el sostenimiento del superávit fiscal. Según datos del Banco Central, tras una compra de USD 328 millones, las reservas brutas se ubicaron el miércoles en USD 46.583 millones.

Cuando anunció el acuerdo a nivel de staff, el FMI destacó las reformas recientes, la aprobación del Presupuesto 2026, la incipiente acumulación de reservas y los cambios en el esquema monetario y cambiario. También ratificó que el déficit cero seguirá como pilar del programa, con una meta de superávit primario de 1,4% del PBI para este año, respaldada por un control “riguroso y continuo” del gasto.

En el frente externo, el programa proyecta un aumento de las reservas internacionales netas de al menos USD 8.000 millones en 2026, con financiamiento en dólares y compras de divisas por al menos USD 10.000 millones durante el año. Kozack había señalado que las conversaciones con la Argentina se concentraron en equilibrar “la desinflación, la estabilidad externa y los objetivos de crecimiento”, además de apuntalar un acceso “oportuno y duradero” a los mercados internacionales de capital.

Garantías para cubrir vencimientos
Daza afirmó que el equipo económico avanza con una garantía por USD 2.000 millones del Banco Mundial y de la Agencia de Garantías del Banco Mundial (MIGA) para respaldar préstamos destinados a cubrir vencimientos de deuda. Esa operación todavía requiere la aprobación del directorio del Banco Mundial.

“El Banco Mundial y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) nos otorgarán una garantía por USD 2.000 millones. Ahora resta la aprobación del directorio”, sostuvo el viceministro.

El funcionario ubicó esa herramienta dentro de una estrategia más amplia que también incluye al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y, posiblemente, a la CAF. Según explicó, el programa financiero de 2026 “está absolutamente cerrado” y las fuentes ya quedaron identificadas.

“Originalmente nosotros habíamos pedido la garantía al BID, que tiene cierta limitación en los recursos, y por decisión de ellos decidieron subirse a esto con MIGA”, explicó Daza. Luego agregó: “Ellos tenían una restricción de solo dar una garantía a países que tuvieran una calificación de B- o más. Nunca en la historia dio garantías a países cuya calificación, de las tres agencias, fuera C. Por primera vez, por iniciativa de ellos, deciden romper con la historia”.

El calendario de pagos y el plan 2027
Las garantías multilaterales forman parte del esquema diseñado por el ministro de Economía, Luis Caputo, para afrontar los próximos compromisos en moneda extranjera, junto con la venta de activos y las colocaciones de bonos en dólares.

El próximo pago relevante vence en julio y asciende a USD 4.200 millones. En ese tablero, fuentes del mercado señalaron que la Secretaría de Finanzas colocó buena parte del Bonar 2027, uno de los bonos en dólares más buscados por los inversores, pero no logró mantener los dólares obtenidos en los depósitos del Tesoro.

Daza sostuvo que el Gobierno ya empezó a trabajar también en el programa financiero de 2027, año electoral, con el objetivo de llegar con margen de maniobra. “Nuestra intención es llegar al programa financiero de 2027 con un colchón”, afirmó.

El viceministro buscó presentar ese frente como una señal de acceso creciente al crédito. “Se nos están abriendo fuentes de financiamiento, mes a mes. El programa económico argentino lo está viendo todo el mundo”, dijo.

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